EzQuiZofrEnIA
Cuando ella aparecía en el espejo, yo me sentía ahogada. A veces me llegué a preguntar quién había imaginado a quien. Mi hija no había nacido melliza, sin embargo, hacía que se le llamara Alondra o Corina según veía su imagen cada mañana. Un día Alondra decidió que Corina era demasiado silenciosa... tan silenciosa que sus pasos le causaban pesadillas, esa noche la ahogó abajo de la almohada. Alondra lloró hasta quedarse dormida, desde entonces soy yo quien la vigilo día y noche.
--¡Claudia, baja a desayunar, ya es hora de la escuela!
--Si mamá-- Gitó Dolores desde la habitación con la puerta entreabierta. Antes de amarrar a Alondra, a quien había decidido exterminar de hambre porque hacía demasiado ruido para dejarla dormir.
La madre fuera del espejo, nunca había notado que cada día bajaba una niña distinta, como respuesta al mismo nombre que gritaba cada mañana.

1 comentarios:
Jai!
Yo conozco a una niña emo que se llama Cindie y a veces Gabriel... igual y ella puede entender este concepto, no te parece?
I luv u!
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