Non Credos
Credo in unum Deum,
Patrem omnipoténtem,
Factórem caeli et terrae,
visibílium ómnium et invisibílium.
No creo en Dios todo poderoso que creo el cielo y la tierra, lo visible y lo invisible. Los poderes circundantes llenan laberínticos mares de inestabilidad mundial; ¿dónde está la benevolencia del altísimo en las guerras y la hambruna? Lo único invisible es el mundo que el edén relata, lo único visible son los chillidos de las ratas….
Et in unum Dóminum lesum Christum,
Filium Dei unigénitum
et ex Patre natum ante ómnia saécula:
No creo en un sólo señor Jesucristo, hijo único de Dios nacido del padre antes de todos siglos. No creo en los cuentos de los desahuciados, si dios está en la voluntad del humano, ¿por qué marca una separación entre lo único en su semejanza? Jesucristo ha sido cada anarquista que fue degollado y destripado en fosas comunes, cada niño que murió en parto, cada revolución y cada desobediencia... ¿No es eso arcaico? ¿No es desdeñable para las órdenes del alabado?
Deum de Deo,
Lumen de Lúmine,
Deum verum de Deo vero,
Dios de dios, Luz de luz. Dios verdadero de Dios verdadero. La naturaleza de mi existencia se impone ante las oraciones, ¿He de aguardar trágicamente que alguien tome de mí lo que le plazca, decisiones, voluntades?
génitum, non factum,
consubstantiálem Patri:
per quem ómnia facta sunt;
Engendrado no creado, de la misma naturaleza del Padre por quien todo fue hecho. El padre, el padre único y sin madre, la utopía inventada de algo incompleto, cuál es la naturaleza del padre, y cuál debiera ser la del hijo, antes de todo, quién fue el narrador de los hechos. Quién mira la omnipotencia real de cualquier ser… no creo en Dios.
qui propter nos hómines et proper nostram
salútem, descéndit de caelis,
et incarnátus est de Spíritu Sancto
ex María Virgine et homo factus est,
Que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, que por obra del espíritu santo se engendró en María la virgen y se hizo hombre. El más grande de todos los misterios de pureza, generación espontánea, inmaculación de gracia y falacia ¿cuál ha sido el motivo de la salvación a los que no lo merecen, quién osa llamarse con el poder de decidir la vida de los sarracenos? Salvación…
crucifixus etiam pro nobis
sub Póntio Piláto,
passus et sepúltus est,
et resurréxit tértia die secúndum Scriptúras,
et déxteram Patris,
Padeció y fue crucificado en tiempos de Poncio Pilatos y resucitó al tercer día según las escrituras, y está sentado a la derecha del padre. Padecer, el hijo de Dios padeció, los amantes padecen, los asesinos padecen… los violadores, los santos, los padres, las putas… todos padecen, y el bueno ha de padecer con más dolor ¿es eso la justicia divina de una promesa que quizás se cumpla algún día? Que sarta de faltos de decencia real.
et íterum ventúrus est cum glória,
iudicáre vivos et mórtuos,
cuius regni non erit finis.
Y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos y su reino no tendrá fin. El Dios dadivoso y gracioso, ha de bajar a juzgar tus actos, tu vida, tus deficiencias y moral. El arrepentimiento es el sentimiento más desagradable de la gama versátil, el mundo se hace decisiones que deben ser juzgadas por tu única presentación de bien y mal y no impuesta por un preservador de la humanidad.
Credo in Spíritum Sanctum,
Dóminum et vivificántem,
qui ex Patre Filióque procédit,
qui cum Patre et Fílio simul
adorátur et conglorificátur,
qui locútus est per Prophétas.
No creo en el espíritu santo, señor y dador de vida que procede del Padre y el Hijo que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria y que habló por los profetas. Un sólo ente creador de vida, llamado omnipotente y único en tres personas distintas. Tres personas distintas no pueden ser llamadas una sola, quien logra el derecho si es llamado de ese modo de hablar por otros. No es lo mismo enseñar a caminar que cargar un bulto, procede del Padre y del Hijo… ¿el Padre y el hijo creados por quién? Dónde está la madre de la circunstancia, la Eva que pare con dolor a su progenie maldita.
Et unam sanctam cathólicam
et apostólicam Ecclésiam.
No creo en la iglesia que es un santa, católica y apostólica. Santidad? Catolicidad y apostolismo… no existe más corrupción que en su vientre que masturba las mentes hasta dejarlas estupidizadas. Culpadas y pensativas en el pecado que ellos llamaron placer.
La iglesia que blasfema y rompe las reglas con el perdón de Dios, va al cielo el asesino que se arrepiente y el pederasta que lo lamenta, y el ateo que no se arrepiente a pesar de no dañar su moral pero cumplir al punto los mandamientos es llevado a pena eterna… a veces quisiera vivir rodeada de esos condenados que crearon revoluciones, y entonces recuerdo el dolor.
Confíteor unum Baptísma in
remissiónem peccatórum
No Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Naces pecador, por nacer del pecado… mueres pecador por vivir en el pecado, una vida de arrepentimiento es lo que dictan los mandamientos.
Et exspécto resurrectiónem mortuórum
et vitam ventúri saéculi.
No Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. No creo en la resurrección ni espero el futuro, amo mi presente e intento vivirlo y no confiar en las segundas oportunidades que no siempre han de llegar, nueva vida? Nada vale…
Amen…
No creo en Dios, el todo poderoso dador de vida… pues el antagonismo logra que en vez de que sus devotos no vivan su existencia sólo la sufren pensando en lo que estaría mal hacer por creencia.

1 comentarios:
9 de Octubre de 2006 0:30 hrs.
IV
Un trago de ron Habana Añejo sirve de preámbulo y de marco para continuar con mi reflexión acerca del cristianismo.
El cristianismo es la corriente de pensamiento y la visión del mundo que mayor miedo ha producido en la historia. Su nombre está y estará asociado a la palabra “miedo”. No sólo es la iconografía de Cristos sangrantes y vírgenes llorosas lo que hace sentir miedo. Los mares de sangre y lágrimas en los que nada siempre el cristianismo, serían suficientes para inducir a la gente un miedo lo suficientemente fuerte como para postrarla y anularla como ser humano libre. Y recalco el término libre, pues nadie que viva bajo ese estado permanente de miedo a dios y a sus castigos inmisericordes al pecado o al hereje, puede estar viviendo una vida libre al mismo tiempo. Los teólogos de la liberación deberían tomar muy en cuenta este aspecto de su religión a fin de reflexionar acerca de las limitaciones que ésta tiene para servir de guía a acciones y movimientos emancipadores y liberadores auténticamente.
El castigo como norma permanente, como forma primitiva y simple de control. Eso es lo que el cristianismo enarbola siempre, eso es lo que enseña. Lo convierte en costumbre, en cotidianedidad, en principio de sentido común. En esta vida, dice el cristianismo, venimos a ser castigados por nuestros pecados “originales” y por todos los que comentemos fuera o más allá de nuestro origen individual. El miedo al castigo aparece como consecuencia lógica. La vida entonces, se va debatiendo entre la promesa del castigo, el castigo en potencia y la realización del mismo, es decir, el castigo en acto. Ambas formas de castigo (la amenaza de éste es ya, en sí un castigo) sólo producen miedo, angustia y quiebre a la vlontad humana. Destrozan la individualidad, la reducen a cenizas, a restos de los cuales difícilmente, cuando no de manera imposible, surgirá algún ser humano íntegro y renovado.
El miedo eterno. El miedo a transgredirla mundo opresivo de la “virtud” cristiana. El miedo a desear, a satisfacer el deseo, a sentir placer, a gozar, a divertirse. El miedo a tener una vida en la que dios no sea su centro. El miedo a dios mismo, el dios del miedo. Por eso dios, debe ser escrito así, con minúscula.
Y bueno, dios, tú has fomentado como nadie, nunca, la cultura del miedo. Por eso solamente yo no puedo ser un cristiano. No lo soy y quizás no lo seré nunca, a menos que esa propia cultura del miedo me lleva a adoptar alguna conducta de arrepentimiento en los últimos momentos de mi vida. Pero espero, confío en que eso no sucederá. En todo caso, ese es el chantaje que el cristianismo ha impuesto y alrededor del cual ha impuesto su implacable y perversa dominación.
BOTS (Continuará)
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