Había una vez en un día cualquiera, que transcurría en uno de esos años que esperas que todo cambie. Una niña poco común, peinada con un lápiz en un chongo amorfo, vestida de blanco, con una sudadera roja, calcetas de secuandariana en la preparatoria, tennis blancos con agujetas rosas. Grandes ojos de mirada maníaca (y no sólo eso) Que llegaba muy tarde a la primera clase, caminando casi brincando y con una voz que de estruendo paralizó la realidad del aula y a la maestra que parecía una reliquia de la vieja escuela. Alejandra miraba por la ventana la entrada caótica de ese ente sobre humano, (o con un grave problema mental). Sentada en la segunda banca de la última fila, la extrañeza ocupó el sitio contiguo.
-Hola me llamo Loreley, pero me puedes decir Amellali, Amy, Aline...etc. O ven pendeja para acá... y tu?-
-Hola yo soy Mara. y me puedes decir por mi nombre-
Alejandra no dijo más después de eso, pensó que era una de esas cosas que eventualmente pasan, y aún fijaba las cabalidades en lo que se había acabado antes de ese instante. En la impresión y en el escueto interés de todos. La extrañeza mascaba uno de esos chicles azules (de esos que le encantan), y Alejandra miraba de frente. Ya conocía a la maestra, y guardaba silencio por temperamento. La extrañeza saludó con enfásis, y sacó un libro de su mochila. 'Teodore Sturgeon', comenzó una plática sobre dulces y café, habló de cine, de teatro, de libros y de música. De sueños, de manías, de recobecos y de deseos. Ya tenía la atención entre dientes de Alejandra, que la escuchaba como una de esas máquinas en la que se mete una moneda. Cuando Alejandra le mostró un libro de Edgar Allan Poe, y la plática comenzó de verdad. se inició el primer regaño en la nueva escuela, amabas rieron y sólo diez minutos después. Ya se conocían.
¿Y quién iba a saber el fin de la extrañeza y la razón? ¿Y quién iba a saber que las cosas pasan por azar? Who really cares?!

2 comentarios:
jajajajajaja. Qué patética me he de haber visto ¬¬ Ese día fué un caos. Por lo regular todos pero bueno ese día fué un sencillo con cara de doble,como un tequila. ¿Te acuerdas cómo nos miraba Concha? Oh por dios, si o hubiese estado sentada y hubiera visto legar a alguien así lo primero que me pasaría sería: ¿Será otra idiota con cara de interesante?; después del discurso de Concha ¡Pobre niña! Wuajaja y por úlimo si se hubiese sentado en mi mesa ¿Habré hecho algo mal?
Debo practicar eso de "Los primeros días" Porque francamente (Y seguro ya lo has notado) SOY UN FRACASO, UNA TORPEZA ANDANDO QUE ODIA LAS PRIMERAS 48 HRS DE TODO... De verdad que ese día en que te conocí, es uno de esos momentos que jamás olvidaré. ¿Te imaginas? ¿Qué hubiese sido de nosotras si hubiese llegado temprano o no me hubiese sntado contigo sino con ahm... (no recuerdo como se llamaba la gorda ridícula whatever) otra persona?Ahí en estos pensamientos flojos es cuando pienso que somos parte de un juego macabro jaja.
¿Sabes cielo? He estado pensando en lo que me has dicho y con lo que posteaste hoy creo que tienes razón. Deo continuar este enciarro y caalizar la frustración en algo más productivo como... (¿Qué productivo se hace en una casa?) Dejar relucientes los vidrios de las ventanas! jajaja. Ya hablo seriamente, te agradezco tu infinito apoyo y comprensión más allá de nuestra relación. Eres una persona admirable, con una fuerza interior tremenda una inteligencia sobresaliente y un carisma encantador a la cual amo locamente y quiero verla caminar conmigo mucho mucho tiempo más.
Para fializar este comentario, quiero agregar que eres un buen motor de vida. ue me encantas como hechizera y que tienes una magia eniabladamente buena... jamás cierres la fábrica de escritos.
Poeta magnificente, queda de usted su muñeca más demente,
Sally Hook Flint.
PARA... (shelley)
Temo tus besos, dulce dama.Tú no necesitas temer los míos;Mi espíritu va tan hondamente abrumado,Que no puede agobiar el tuyo.
Temo tu porte, tus modos, tu movimiento.Tú no necesitas temer los míos;Es inocente la devoción del corazóncon la que yo te adoro.
SIEMPRE ME EQIVOCO DE LUGAR EN DONDE PONER MIS COMENTARIOS, ESTE COMENTARIO DEBE IR AQUI
Cuando estaba en la preparatoria yo no tenía amigos. Trababa relaciones con un par de tipos a los que imaginaba como amigos sin darme cuenta que ellos tampoco tenían amigos y era por ello que nos juntábamos, para no estar totalmente solos, pero no nos queríamos ni nos estimábamos ni nada. Un día, cuando estudiaba en tercero de preparatoria -debe haber sido un día de prncipios de abril-, allá por el año de 1972, y cuando a la sazón contaba con 17 años de edad y por lo tanto no tenía canas ni insomnio, me paseaba por el patio de la prepa durante un descanso entre clase y clase, deben haber sido las 10 o las 11 de la mañana. Caminaba solo cuando de pronto ví como a unos 20 metros de distancia a un grupo de compañeros de mi clase. No eran mis amigos pero como algunos de ellos me caían bien, me acerqué a platicar. En el preciso instante en que llegúe a donde estaban, uno de ellos estaba diciéndo a los demás con un entusiasmo marcado: "¡Vamos! ¡Vamos!" Y yo entonces sin mediar saludo ni media palabra de nada le pregunté directamente, sólo por hablar, por hacerme el chistoso: "¿A dónde vamos?" Su respuesta fue inmediata y contundente: "A San Miguel Allende, Guanajuato" y con toda seriedad y continuando con el entusiasmo me explicó las maravillas que se enontraba uno por allá, desde monumentos coloniales, calles empedradas, bares para pasar la noche entera oyendo buen rock, viejas bien buenas (gringas muchas de ellas), tranquilidad y calma. Sorprendentemente me repitió "¡Vamos!" y ya para ese momento su tono de voz era el de una invitación formal.
Un par de semanas después, el jueves 13 de abril de 1972, a las 5 de la tarde, estaba viajando con otros 5 compañeros en un camión no sé de qué línea, rumbo a San Miguel Allende. Todos teníamos 17 años, nadie faltaba, nadie sobraba, nos habían dado permiso a todos.
El ambiente era de euforia, no paramos de hablar, de discutir, de echar desmadre, de reir, de identificarnos... sobre todo eso.. de identificarnos. Para ese momento ya ellos eran mis amigos. Al fin, después de varios años lograba hacer amistades de verdad. Todos ellos fueron mis amigos durante muchos años. muchas décadas. Dos de esos cinco siguen siendo mis amigos entrañables hoy, casi 35 años después de ese viaje. Uno vive en Madrid y lo extraño enormemente. Otro vive sobre Miguel Angel de Quevedo y da clases de matemáticas. A los otros ya no los veo. Uno de ellos creo que murió. El responsable de haber organziado ese aquelarre fue durante algunos años mi mejor amigo. Hoy sólo esporáducamente lo escucho en el otro lado de la línea del teléfono cuando le mando algún artículo a ver si se le antoja publicarlo.
Entre el 13 y el 16 de abril de 1972 mi vida cambió brusca y radicalmente. Mis mejores amigos los hice en esos días. MI vida fue otra a partir de ese momento, Una vida intensa, rica, creativa.
Y todo porque llegué en el instante preciso a preguntar, sólo porque sí: "¿A dónde vamos?" Si no huberia hecho eso... Seguramente no estaría comunicandome contigo, poeta mía, querida, celeste adolescente, mi otro corazón.
Así es esta vida...
Te quiero
Botsmarzo de 2007 03:43 a.m.
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