
Complicado... es el calificativo perfecto para el hueco feliz que vive en el centro de mi cuerpo. Cuando las luces cubren la forma y sólo la silueta aparece absorta bajo el nombre anónimo de alguien que muy posiblemente no recuerdes a la mañana siguiente; nos tragamos el silencio con el mismo cuerpo que se mueve al compás de un todo en una voluta de gente que sabes que te mira.
Es como estar en foco en el lente de una cámara siempre, pero no hay fotos que guarden el instante en el que le robaste el aliento a la mujer u hombre de en frente, tampoco hay sinceridad más lejos de los ojos en llamas que sabes que no están mintiendo: ¡Sentimiento básico de deseo! eso es todo... las piernas, los brazos el corset girando contra el cuerpo que no sabe como reaccionar ante un extraño,el disfraz propio de puta que cualquiera quisiera ponerse. Completa un mito de poder, una extraña condensación de fuerza que sabes que durará tan poco como la noche, con todo y la pregunta obligada.
-¿Cuánto pagarías por estar a mi lado esta noche?-
Egos uno tras otro desfilando...la mejor chica o chico de cada grupo notándose sobre la barra metálica, que por angosta logra ceñir los cuerpos en pieles con un instinto de movimiento primario. Ritmo, desconcierto, todos vestidos para el carnaval de la noche de baile.
